Desaprender para volver a aprender

Sara Isabel Gutiérrez

Vemos como a través del curso de ECDF, se tiene la oportunidad de reflexionar sobre cada una de nuestras prácticas, dentro de los diferentes ámbitos y a través de la socialización de cada uno de los participantes. Se nos brindó un aprendizaje nuevo, que nos conduce de manera silenciosa y fascinante al conocimiento de métodos, que podemos aplicar en algún momento dentro de nuestra practica, nuestra labor como formadores de seres humanos, capaces de vivir en una sociedad.

Este curso y la guía de nuestros docentes nos han permitido reflexionar sobre nuestra labor, adquirir habilidades para pensar y juzgar nuestras acciones, de esta manera mejorar cada día. Si pensamos que lo que nosotros planteamos es la verdad absoluta, no nos permite “desaprender para volver a aprender” y nos cierra el camino para valorar lo que otro ser puede brindarnos, para moldear nuestra conducta.

Somos capaces de dar más de nosotros, para fortalecer a esos seres humanos que tenemos en nuestras manos, ya que de esto depende también que como educadores podamos formar seres respetuosos, críticos, con valores y competentes.

Hoy agradezco a los docentes y compañeros que compartieron sus conocimientos conmigo, puedo decir que al terminar este curso llevo conmigo varias herramientas para trabajar con mis alumnos y compartir con mis compañeros. El mejor aprendizaje que puedo destacar de este curso, es que debo desaprender para volver a aprender, dejando de pensar que lo único que tiene valor es lo que yo pienso y sé, porque debo tener en cuenta que las personas que están en mi alrededor o con las cuales tengo alguna clase de contacto, siempre tendrán algo que enseñarme y sus saberes tienen el mismo valor que los mío, por esto debo aprender a escucharlas.

Este espacio me permitió ver las cosas que debo fortalecer en mi práctica, como lo es el ambiente en el aula, aunque reconocía los comportamientos que lo afectaban, no lograba crear situaciones para que los estudiantes vieran la necesidad de explorar sus conocimientos. Una de las herramientas a utilizar para mejorar el ambiente de aula es acordar normas de comportamiento y convivencia, esto ayuda a que haya mayor concentración y atención en la clase, una manera de mejorar día a día es evaluarnos al finalizar cada clase para así reconocer aquello que debemos mejorar. Como docente, pienso y estoy segura que es un aspecto muy útil para el aprendizaje de nuestros alumnos.

Cada uno de los ejercicios que realizamos en este curso nos fortaleció, nos llevó a reflexionar sobre nuestra función como docentes, logrando que nos detengamos un poco para revisar cada una de nuestras actuaciones y acciones, a la hora de realizar una clase o de dirigirnos a nuestros alumnos.

Esto también nos condujo a considerar un cambio no solamente en nuestras clases, sino desde luego en la manera como evaluamos los alumnos ya que la evaluación es un gana o pierde, pero no la tomamos como realmente se debe ser, un mecanismo para verificar que es lo que no ha quedado claro en la clase y necesita ser retroalimentado.

La vida está llena de competencias y evaluaciones, esto es algo que ya hace parte de nuestro diario vivir, por lo tanto hace parte de nuestro desarrollo como seres humanos convirtiéndose en algo indispensable para avanzar en los campos laborales y de diferentes aprendizajes. Cada una de nuestras acciones se está evaluando a diario por las personas que están a nuestro alrededor e incluso por nosotros mismos y casi podríamos decir que este ultimo debería ser una obligación para mejorar las diferentes labores que desarrollamos.

No fue sencillo para mi admitir que necesitaba reforzar algunas de mis prácticas en el aula, pero en este momento que ya terminé el curso, agradezco a la vida haberme permitido adquirir este nuevo conocimiento y vivir esta experiencia de compartir con otros docentes que desde sus saberes aportaron sus diferentes conocimientos y situaciones que se presentan en sus aulas de clase.