Blog de la facultad de Ciencias de la Educación

26 de febrero de 2018

Autoevaluación para el reconocimiento del Museo de La Salle como actor de las ciencias naturales.

Las sociedades del conocimiento se fundamentan en la trasformación de la realidad a partir de la ciencia, la tecnología e innovación. De allí que surjan instituciones como eje articulador y miembros activos de la comunidad. De acuerdo con Marín (2008) los lugares socioculturales, que se basan en la recuperación de la memoria crean sentido de identidad y ciudadanía

Miguel Leonardo Martínez

Las sociedades del conocimiento se fundamentan en la trasformación de la realidad a partir de la ciencia, la tecnología e innovación. De allí que surjan instituciones como eje articulador y miembros activos de la comunidad. De acuerdo con Marín (2008) los lugares socioculturales, que se basan en la recuperación de la memoria crean sentido de identidad y ciudadanía.

Colombia desde el año 2005, adquirió el compromiso de fortalecer la cultura en la ciencia, planteando como actividad estratégica el “fortalecimiento de la divulgación, popularización, comunicación y apropiación de la ciencia y tecnología” (Colciencias, 2005, p.3). Lo cual se enmarcó en una política nacional, dirigida a la necesidad de comunicar y permitir la posibilidad de entrar en contacto con la ciencia en contextos no formales de la educación, pero dignos de ser comprendidos desde la mirada de un ciudadano bien informado.

En consecuencia, en el año 2006 se elabora el Plan Nacional de Desarrollo de la Ciencia, la Tecnología e innovación. Que permite que Colombia entre en un periodo de transición para enfocarse en ser una sociedad y economía basada en el conocimiento y que reconoce su potencial para generar una cultura científica a partir de su biodiversidad. Este es un tema complejo porque se “abarca desde la variabilidad genética de una especie, hasta las relaciones establecidas de la biodiversidad y los seres humanos, incluidas las diferentes formas de vida y su organización en el territorio” (Colciencias,2006, p.58). Este propósito ha estimulado el desarrollo de ideas y pensamientos encuadrados en la sostenibilidad ambiental, así como en la importancia que tiene la interacción de los centros de ciencias, con la divulgación de sus hallazgos científicos con la sociedad.

Para el año 2015 el gobierno emite los Lineamientos para el reconocimiento de centros de ciencia en Colombia y en el 2016 la Guía técnica para la autoevaluación de centros de ciencia, con el objetivo de ser reconocidos públicamente como tal.  Los centros de ciencia cobran una identidad acorde a su misión, estos pueden ser zoológicos, museos de ciencia naturales y centros interactivos.  Posteriormente se transforman en espacios de ciencia cuando se da lugar a la interpretación del entorno, la comunicación de saberes y la construcción de conocimientos. Es decir, deben tener como objetivo “ampliar las dinámicas de generación, circulación y uso del conocimiento científico-tecnológico, y propiciar las sinergias entre sectores académicos, productivos, estatales, incluyendo activamente a las comunidades y grupos de interés de la sociedad civil” (Departamento Nacional de Planeación y Colciencias, 2015, p.23). La responsabilidad social de estas instituciones es evidente cuando se convierten en un eje de cambio y desarrollo de la nación.

Como ventajas de ser reconocidos como centros de ciencias está la posibilidad de ser favorecidos con inversión económica, para el desarrollo de la ciencia, la tecnología e innovación en el marco de la apropiación social del conocimiento:

“Como beneficios directos, están el acceso a convocatorias de Colciencias, a recursos económicos a través del Sistema General de Regalías en el Fondo de CTeI y el acceso a beneficios tributarios según lo estipulado en el artículo 158-1 y 256 modificados en la Ley1819 de 2016.” (M. Ayure Urrego, comunicación personal, 9 de febrero del 2017)

En consecuencia, al reconocer la identidad del Museo de la Salle y valorar las ventajas expuesta por Colciencias, el Museo asume el reto de llevar a cabo el proceso de autoevaluación como proceso para el reconocimiento de centros de ciencia y tecnología. “El seguimiento y la evaluación de los procesos de apropiación social de la CT+I permiten examinar los impactos (en términos de procesos y resultados) de los programas propuestos” (Colciencias, 2005, p.12). Una valoración de las fortalezas y debilidades institucionales, permite generar un plan de mejoramiento en pro de alcanzar objetivos que beneficien a la nación, a la ciudadanía y a la comunidad lasallista. Es decir, mejorar para llevar a cabo acciones con impacto social.

Este museo cuenta con una trayectoria desde el siglo XX enfocado en la interacción de la ciencia y comunidad, fue fundado en 1904 por el Hno. Apolinar María dentro de la Escuela de San Víctor. El Hermano “logro generar en torno al museo el amor por las ciencias naturales a través de la Sociedad de Ciencias Naturales del Instituto de La Salle, la cual surgió en el año 1912” (Museo de la Salle, 2014). La tradición naturalista de los hermanos permitió al museo albergar importantes colecciones biológicas de Colombia junto a una exposición permanente. Ambas suman 90.000 ejemplares entre rocas, invertebrados y vertebrados, botánica, arqueología y paleontología.

De esta manera, “se pone énfasis en la conservación de ambientes biodiversos… Específicamente en la destrucción ambiental y extinción de especies” (Colciencias, 2005, p.8). Énfasis que se sustenta en el recorrido museológico donde se expone ecosistemas y una gran variabilidad de especies de la fauna local.

Cabe resaltar la identidad universitaria y Lasallista del Museo, cuyo horizonte enfatiza el desarrollo humano integral y sustentable, como también la democratización del conocimiento. Esto “Implica que el respeto y defensa de la dignidad de las personas es el centro de los procesos de desarrollo social, científico y cultural tanto para las presentes como para las futuras generaciones” (Universidad de La Salle, 2007, p.11). En efecto, el Museo es un promotor del desarrollo humano, porque es un espació de educación no formal, donde, niños, jóvenes y adultos generan una identidad con el ambiente natural. Ellos se sensibilizan, reflexionan y asumen posiciones críticas frente al cambio climático, la historia evolutiva, la conservación de las especies, entre otros temas.

En definitiva, El Museo de La Salle tiene los elementos para un centro de ciencia porque convergen diferentes actores de la sociedad: investigadores, empresas de consultoría ambiental, la comunidad educativa de nivel básico, medio y superior, la ciudadanía en general y extranjeros. La presencia de diferentes públicos lo convierten en un escenario idóneo para crear estrategias innovadoras y de calidad. Así mismo, el Museo de la Salle cuenta con actividades como Miércoles de Museo, Noche de Museo, Jornada de Puertas abiertas, visitas comentadas, expedición al Museo y Talleres educativos. Estos espacios tienen el propósito de intervenir en las costumbres, estilos de vida, hábitos, experiencias, saberes y conocimiento entorno al fenómeno llamado vida.

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Referencias: