La pequeña biblioteca

Siempre me gustó leer y más que leer me gustaron las palabras, me escondía debajo del lavamanos de un baño de mi casa a pensar en cómo sonaban y en qué significaban. Al principio me gustaban por la manera en que se las oía decir a mi papá. En mi casa se reunían escritores y poetas a leer en voz alta y fue así como me encanté con su ritmo.

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