Formación de docentes de contextos rurales: La experiencia de la maestría en educación modalidad profundización

Por: Adry Liliana Manrique Lagos y Roberta Flaborea Favaro

La formación de maestros en contextos rurales en Colombia es todavía un gran reto. Algunos problemas como la lejanía a los centros urbanos, donde están concentradas las universidades, así como el desplazamiento de los maestros y los pocos tiempos de estudio son retos que todavía no han sido superados. La propia formación ofrecida por las universidades, en el constante cuestionamiento por cómo alcanzar el desarrollo de competencias disciplinares, pedagógicas y didácticas en los docentes, que promuevan mejores aprendizajes en sus estudiantes, ha generado múltiples iniciativas, algunas de ellas no suficientes para mejorar la calidad de la educación en estos contextos. De igual manera, siendo la mayoría de oferta de universidades privadas, los costos pueden ser considerados altos para destinarse a la formación a nivel posgradual y continuada, si se compara con los ingresos ofrecidos a los maestros en el sector público. Por lo tanto, la educación a nivel posgradual queda restringida a muy pocos profesores.

Por otro lado se identifica que, aunque la escuela pública rural en Colombia posee grandes ventajas como la mayor participación de la familia, un número reducido de estudiantes, si se compara con el contexto urbano, la escuela rural también enfrenta grandes retos pedagógicos y administrativos, como la ubicación en sectores donde existe el olvido de las entidades gubernamentales y los legados de una violencia que han dejado una memoria llena de arduos recuerdos que seguramente, pueden hacer de la labor docente un proceso difícil.

La Universidad Externado de Colombia abrió hace dos años la modalidad en profundización de la Maestría en Educación con el fin de contribuir a la identificación, generación de rutas de acción y reflexión que permitieran transformar problemáticas del contexto educativo por medio de constante sistematización y reflexión sobre el propio quehacer pedagógico de los maestros. La primera cohorte de esta maestría inició en el primer semestre del 2016 y está integrada por 48 profesores que vienen de poblaciones lejanas y vulnerables de Cundinamarca.

La propuesta de la maestría cuenta con doce cursos que buscan, por medio de reflexiones situadas, desarrollar conocimientos y habilidades centrales para la consolidación de buenas prácticas en la escuela, en la perspectiva de generar un proceso de innovación educativa que sea sostenible en el tiempo y que tenga impacto en las comunidades a las que se atiende. Los resultados que se obtuvieron con la mayoría de los maestros se pueden identificar en sus trabajos de grado: formación de comunidades de aprendizaje, mejoramiento en los procesos de aprendizaje de los estudiantes, y mejoramientos de las prácticas de aula.

Un somero panorama muestra que en marzo de 2018 cuarenta y ocho estudiantes finalizaron sus procesos de grado. Entre los grandes avances que se pueden observar podemos destacar:

  • Preguntas relevantes en cuanto a la institución educativa, a los procesos de sus estudiantes y retadoras desarrollo profesional como, por ejemplo:

“¿Qué efectos tendrá en los estudiantes de grado tercero la implementación de un proyecto de escritura basado en la vida y obra del artista Fernando Botero para motivar desde el arte la elaboración de textos descriptivos más elaborados?” (E1)

“¿Qué estrategias pedagógicas favorecen la producción textual con estudiantes de grado tercero de la Institución Educativa Departamental Santa María?” (E2)

  • De igual manera, al sistematizar las intervenciones, se evidencian impactos comunitarios, por ejemplo, un estudiante logró construir un acueducto veredal y otra, una emisora comunitaria.
  • Los cuarenta y ocho trabajos aseguran haber logrado un enriquecimiento y replanteamiento de sus prácticas de aula.
  • Así mismo, los docentes aseguran haber logrado aprendizajes de mayor calidad en sus estudiantes.

Tal vez el resultado más importante es que sus trabajos de grado incluyen proyecciones acerca de cómo continuar con los procesos de transformación de sus prácticas en el marco de actualizaciones permanente.

Seguramente todavía faltan otros aspectos a ser tenidos en cuenta para desarrollar mejores procesos formativos. Sin embargo, teniendo en cuenta las necesidades de los maestros y de sus estudiantes, se puede considerar que ofrecer formación situada en la práctica de aula, que contempla a su vez el marco de un contexto institucional y pugna por relacionar la disciplina con su enseñanza, permite generar procesos sostenibles de intervención y reflexión sobre las prácticas de los docentes.