Ciencias de la Educación

23 de abril de 2018

Gente & cuentos, un programa de autotransformación en la cárcel Modelo de Bogotá

Es 18 de febrero de 2016. Pienso que escribir es crear un diálogo inconcluso. Me he entrenado para él a través de cartas sin respuesta, diarios o bitácoras en las que he ido gestando reflexiones de forma fragmentada. Una parte de esas reflexiones se ha centrado en las imposibilidades de la palabra en el diálogo, por un extraño efecto “humanizador”.

“Las palabras se devoran las palabras”.

Memorias del subdesarrollo, Tomás Gutiérrez Alea

CAROL CONTRERAS SUÁREZ

Coordinadora de Cultura y Comunicaciones

Biblioteca

Es 18 de febrero de 2016. Pienso que escribir es crear un diálogo inconcluso. Me he entrenado para él a través de cartas sin respuesta, diarios o bitácoras en las que he ido gestando reflexiones de forma fragmentada. Una parte de esas reflexiones se ha centrado en las imposibilidades de la palabra en el diálogo, por un extraño efecto “humanizador”.

Inmersa en el fomento de lectura me he preguntado por el alcance político de las ideas de participación y empoderamiento a través de la palabra. Al trabajar para el Distrito a través de un ente privado me di cuenta que hay en ella un poder inmenso para decirse y nombrarse, o no, mediante afectos compartidos [construidos] por las historias de los cuentos, las novelas, los poemas y otras obras literarias. Pasar de ahí al escenario nacional, a través del gobierno ministerial, me enfrentó al dilema de la “consecuencialidad” entre los hechos y las palabras, me encontré con rupturas en mi propio decir mientras nombraba a otros, me encontré con trozos irreconciliables de un pensamiento-acción subyugado a la perpetuación de prácticas nocivas, me encontré con la vulgaridad de las palabras devoradas por palabras sin fondo, que me quebraron e incomodaron a tal punto que mis actos terminaron envueltos por el sentimiento del sinsentido.

Poco después, sin darme cuenta cómo, conocí a Juan David, un jovencito de unos 16 o 17 años con el que conecté mediante el final de un cuento titulado “El ahogado más hermoso del mundo”. Habíamos leído este cuento en el marco de un programa de fomento de lectura conocido como Gente & cuentos/People and Stories, él como asistente y yo como facilitadora. Adentrándome en la poética pregunté cómo sería el viento “que se queda a dormir debajo las camas” (García Márquez, 1968) y Juan David pintó el viento colándose por entre hojas de árbol que apenas se mueven, dejándolo reposar ahí, en la palabra, con la misma belleza de la metáfora primera.

Conecté con Juan David, despojada de su pasado asociado con el conflicto armado en Colombia, porque sentí una libertad que me había costado mucho al hacer ese programa hasta ese día y le dije algo que fue confuso, tratando de explicarle mi emoción repentina al escuchar su metáfora hecha palabra, sintiendo la mirada extrañada de todos los otros. Me di cuenta entonces, con la claridad que se alcanza después de rumiar sensaciones pasadas en calma, que había estado sentada en la distancia, que había un bloqueo en mi voz por mi posición como facilitadora y que, al mismo tiempo, esa mirada extrañada tenía que ver con el distanciamiento que generaba en los otros una forma que se había salido de una posición acostumbrada por mí.

Así fue como nació la idea de llevar a cabo un programa con personas cuya historia estuviera atravesada por la noción de víctima-victimario, y supe del proyecto del Centro de Política Criminal de la Universidad Externado de Colombia, liderado por Marcela Gutiérrez, quien desde hace más de cinco años lidera una tertulia literaria desde un enfoque de justicia restaurativa¹.

Ante la necesidad que como colombianos tenemos de superar el conflicto y reencontrarnos con el otro, se planteó la posibilidad de leer y construir cuentos con personas privadas de la libertad en el Centro Penitenciario La Modelo, que nos permitiera hablar sobre los tejidos familiares y comunitarios y empezar a reflexionar sobre el papel activo que cada uno tenemos en la construcción de una nueva historia en nuestro país. Así, hemos leído cuentos tan distintos como “Juan Darién” de Horacio Quiroga y “La prodigiosa tarde de Baltazar” de Gabriel García Márquez, con el fin de reivindicar la urgencia de la reflexión para entender la propia vida y la oportunidad de tomar nuevas decisiones.

Gente & cuentos/People and Stories se desarrolla el segundo jueves de cada mes en las aulas educativas de la Modelo, con personas de diferentes patios y pasados. Lo más interesante ha sido descubrir la posibilidad de escucharnos y entender la vida como un tránsito en el que el hoy es siempre una oportunidad.

  1. La Facultad de Ciencias de la  Educación también pertenece a este proyecto que se menciona.