La cibercultura en la Biblioteca: Favoreciendo procesos escritores

Ana Judith Téllez Vallarino

En Colombia se observa la  necesidad en sus instituciones educativas de articular los procesos formativos escritores con plataformas virtuales que fomenten el uso de la escritura desde recursos digitales, una forma de acercarnos a la realidad de niños y jóvenes que tienen la necesidad de escribir, pero desde sus entornos. Para ello, las bibliotecas se han venido convirtiendo en espacios de formación alternativa o complementaria que buscan dicho fin.

Es importante observar cómo los programas de varias bibliotecas se enfocan en acercar a niños y jóvenes a la escritura desde procesos que han sido importantes, tales como: La lectura en voz alta, la escritura creativa, proyectos en primera infancia, entre muchas otras estrategias que se desarrollan pensando en promover la escritura; ahora bien, ¿qué ocurre hoy día cuando las plataformas virtuales son protagonistas en el diario vivir de nuestra infancia y adolescencia? Desde mi experiencia, las estrategias se empiezan a replantear, pues los participantes encuentran cada vez menos interesantes a aquellos procesos que no estén ligados a una tablet o un computador y en muchas ocasiones son críticos al no ser tenidas en cuenta en sus realidades virtuales.

Es desde dichos vacíos que este artículo plantea la escritura digital como la estrategia pedagógica necesaria en el contexto de las bibliotecas públicas, una escritura que está mediada por el computador y que desarrolla nuevas formas de aproximación al momento de escribir o narrar una historia desde un blog, un Snapchat, una Wiki,  Facebook o quizás Whatsapp, entre las miles de plataformas que hoy se adaptan para la creación literaria.

Desde teóricos de la educación como Johnson, citado por Taba (1970), se plantea que “El currículum es una manera de preparar a la juventud para participar como miembro útil en nuestra cultura” (p.85) y es desde esta cultura tecnológica que un proyecto de escritura en plataformas virtuales empieza a tomar forma y se hace necesario dentro de un mundo que cada vez más condiciona la vida a un dispositivo que está mediado por la tecnología.

La escritura digital es, en palabras de Porter (1998), una revolución, donde lo que realmente importa es la interconexión de miles de computadores desde diferentes lugares del mundo, lo cual genera un contexto que es diferente, por el sólo hecho de entrar en una dimensión virtual. A propósito, el teórico comenta:

Lo revolucionario de la comunicación basada en Internet, en términos de producción escrita, no es tanto la computadora aislada, la máquina per se, sino que la verdadera revolución consiste en la red de computadoras interconectadas y los contextos sociales y retóricos que crea y la forma en que su uso impacta en las prácticas de publicación  (Porter, 1998, p.384).

Cuando Porter (1998) habla de un contexto social y retórico que se crea a través de la interconexión de computadores, es necesario reflexionar sobre lo que ocurre en la pantalla que se diferencia de lo que pasa en un texto escrito sobre un papel. En primer lugar, la pantalla genera que su pensamiento pueda ser visto por miles de personas que se diferencian las unas de las otras por su nacionalidad, gustos, profesiones, entre muchas otras; la virtualidad da la posibilidad que el texto cambie, se expanda, se comparta con personas con pensamientos afines, se convierta en un texto con hipervínculos que promuevan otros saberes y en muchas ocasiones a los textos se le suman videos, notas de voz, fotografías o un simple guiño que hace que lo que en principio fue la propia creación se convierta en un hacer colectivo donde cada uno incluye sus pensamientos según sean sus experiencias.

Un punto clave que se observa en algunas investigaciones sobre escritura digital y toma fuerza entre los niños y jóvenes que diariamente visitan páginas en internet, es la posibilidad que se da para la interacción. Desde el trabajo que he logrado hacer en las bibliotecas, es diferente cuando se le da a un niño un papel y un lápiz para que escriba, a un computador o tablet para que haga exactamente lo mismo, pero desde un programa desde el cual se logra interactuar con otras personas.

Los Fanfic o ficción manía (Cassany, 2010), práctica en escritura que se ha extendido por el Reino Unido, busca que los jóvenes tomen sus obras predilectas de literatura fantástica y empiecen desde esos escenarios que en principio fueron propuestos por el autor de un libro, como por ejemplo, El Señor de los Anillos, a hacer sus propias intervenciones desde la escritura, generando nuevas narraciones que convierten a esos lectores en autores en potencia.

Desde lo que está ocurriendo en Inglaterra y otros países como Colombia, Japón, Brasil, entre muchos otros, las narrativas alternativas se han tomado las pantallas de los computadores, ya sea desde un chat que se da en Whatsapp, Facebook o Twitter, una editorial de denuncia en una plataforma de un periódico, una novela o un cuento a varias manos, todos son aproximaciones a la escritura que están estimulando la creación textual. La escritura digital y sus diversas intervenciones son cada vez más globales, interactivas e incluyentes, promoviendo autores que salen del anonimato en un texto de tres líneas (Twitter) que se vuelven virales y alcanzan reconocimiento desde la cultura digital.

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Referencias

  • Cassany, D.  (2010). Leer y escribir literatura al margen de la ley en CILELIJ (I Congreso
  • Porter,  J (1998). Rhetorical Ethics and Internetworked Writing. Greenwich, CT: Ablex.
  • Taba, H.  (1970) Elaboración del currículo. Buenos Aires: Troquel S.A.