Estrategias de aprendizaje de la lectoescritura

Roberta Flaborea Favaro

Una de las grandes dificultades presentadas en el día a día del docente de lenguaje es superar algunas barreras presentadas en la construcción de la lectoescritura con estudiantes de educación básica. Estar preparado con estrategias pedagógicas puntuales para los posibles problemas y dificultades enfrentados por los estudiantes es fundamental. Por esto, el objetivo de este texto es presentar algunas de estas estrategias que puedan ayudar a los docentes a la hora de pensar sobre los procesos de aprendizaje de sus estudiantes.

  1. Dar tiempo al tiempo: Hay que pensar que los procesos de aprendizaje son largos, retomando el concepto de longlife learning. Durante toda la vida los seres humanos estamos aprendiendo nuevo vocabulario, nuevas estrategias de escritura, nuevas estrategias comunicativas. Por lo tanto, es importante que los docentes planeen teniendo claro hacia dónde se quiere llegar durante cierto tiempo y evaluando constantemente si estas metas se están logrando, pero entendiendo que los procesos siguen.
  2. Conocer las dificultades de los estudiantes: Es necesario que los docentes sepan de las dificultades inherentes al proceso de construcción de la lectoescritura. Saber cuáles son los puntos de posibles dificultades hace que los profesores puedan prever problemas e intervenir de manera acertada y puntual, interviniendo con el colectivo de estudiantes. Por otro lado, es clave que los profesores sepan leer y entender a cada uno de sus estudiantes, identificando las fortalezas y debilidades de sus procesos de aprendizaje y, de esta manera, también puedan intervenir individualmente, con cada uno de ellos.
  3. Fortalecer los procesos de lectoescritura: Aprender a leer y escribir son procesos que van de la mano. Por lo tanto, fortalecer la lectura es fortalecer la escritura, y viceversa. Algunas ideas para el fortalecimiento del hábito lector: implementar rutinas diarias la lectura (por ejemplo, leer todos los días alrededor de 5 minutos); leer para los estudiantes, así como los propios estudiantes pueden leer para sus compañeros; traer variedades de lecturas y de géneros textuales, etc. Por otro lado, fomentar la escritura con distintas estrategias pedagógicas: escribir finales distintos para historias conocidas, escribir historias colectivas, editar los textos entre pares, etc.  
  4. El aprendizaje es significativo si es contextual: Traer elementos del contexto de los estudiantes es clave en este proceso y fomenta el aprendizaje significado y contextual. Se puede pensar, por ejemplo, en la elaboración de proyectos que tengan un objetivo concreto con la comunidad escolar.
  5. Los estudiantes aprenden con los propios estudiantes: Plantear estrategias de aprendizaje en colaboración, teniendo en cuenta los criterios para la elaboración de equipos de trabajo, de forma que se logren los procesos de andamiaje y por tanto llegar a la profundización de los conceptos. Algunas estrategias: en equipo, investigar sobre un libro que a los estudiantes les gustó: ¿Quién es el autor? ¿Qué hace el autor además de escribir libros? ¿Podemos comunicarnos con este autor?
  6. La interdisciplinariedad: Aprender la lectoescritura no está restringido a las clases de lenguaje. En todas las asignaturas se aprende a leer y escribir y los profesores de las otras asignaturas deben hacerse cargo de esto también.

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, se puede pensar en procesos de aprendizaje más concretos y puntuales, potencializando las habilidades y conocimientos de cada estudiante. Ser un buen docente es ser un buen diseñador de ambientes de aprendizaje. Esto solo se hace siendo sensibles a las necesidades de nuestros estudiantes.